El arte desde la Cámara de Comercio - Cámara de Comercio de la Ciudad de México

La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México recupera la tradición de ser una ventana abierta al arte y la cultura, mediante el apoyo para la difusión de grandes manifestaciones artísticas de México.

Si bien nuestro espíritu es empresarial, tenemos la firme convicción de que el arte y la cultura son de suma importancia para promover el enriquecimiento espiritual y el fortalecimiento de la identidad de una comunidad. 

Es la recreación artística de la realidad, en sus diversas formas de expresión, lo que amalgama sensaciones y favorece la conexión una y otra vez de los seres humanos

En el ánimo de impulsar las diferentes manifestaciones artísticas, nace en nuestro recinto un espacio para la difusión de la obra de importantes artistas mexicanos, al que hemos denominado: El arte desde la Cámara de Comercio.

Tal espacio será inaugurado con la obra de David Correa, cuyo trabajo se caracteriza por el uso de colores vibrantes y trazos llenos de magia.

No te pierdas esta magnífica exposición, del 25 de agosto al 8 de septiembre de 2022, en Paseo de la Reforma No. 42

¿Quién es David Correa?

David Correa Muñoz nació en el barrio de Tacubaya de la Ciudad de México en el seno de una familia humilde y numerosa, en donde el hambre y el maltrato eran continuos; motivos que lo llevaron a vivir en las calles de esta ciudad. Desde niño ha sido reservado y solitario, características que lo convirtieron en un gran observador de su entorno y refugiarse en un mundo propio, pleno de magia y colores, mismo que lo llevó a desarrollar esa gran creatividad que ahora plasma en las obras que realiza.

Un día, cuando vagaba por las calles de la colonia Polanco, llegó al otrora Centro Cultural Arte Contemporáneo. La noche anterior se había inaugurado una exposición del pintor noruego Edvard Munch, y fue ahí donde David descubrió su vocación y desde ese momento decidió dedicar su vida al arte.

Siendo básicamente autodidacta, ha participado en talleres libres de dibujo con maestros como Gilberto Aceves Navarro, de quien también fue asistente en su taller particular, Luis Nishizawa y Mariano Villalobos, entre otros.

Correa ha hecho de la disciplina su mejor aliada, puesto que pinta y/o dibuja un mínimo de doce horas al día, pues piensa que “para desarrollarse en el arte se necesita tiempo ilimitado, ya que sólo el trabajo es lo que hace al verdadero maestro”.

Para este creador “el arte es la llave del mundo y debería ser accesible a todos, no sólo para un sector específico”, también dice que “el arte no debe ser explicado como un problema de álgebra; que tan sólo debe sentirse”, y así mismo que “el arte debe ser agradable, por eso mi lenguaje pictórico es fácil de descifrar ya que su único fin es el de interesar al espectador mostrándole de la manera más simple un macrocosmos en donde todo es posible; además, es lúdico porque de alguna forma seguimos siendo niños; y como el color es la vida, éste se ha convertido en el sello distintivo de mi obra”.

Hasta la fecha, este creador ha participado en casi trescientas exposiciones en países como Italia (donde le fue otorgado el Premio Italia por el Arte, dentro de la Vitrina de Artistas Contemporáneos, en Florencia, Italia), Belice, Argentina, España, Estados Unidos de Norteamérica, Japón, Turquía, Grecia, etcétera, y ha impartido talleres de dibujo, pintura y técnicas dirigidos básicamente a niños y adolescentes, en escuelas de la Ciudad de México, en Chihuahua a niños tarahumaras, en Pachuca, Hidalgo y en museos de Hamada, Japón y Estambul, Turquía, país en el que fue el primer mexicano y latino en exponer.

Durante varios años colaboró con la Revista El Búho, ha hecho portadas de discos e ilustraciones para libros, y en varias ocasiones, diseños para la firma Pineda Covalín.

Siendo un gran creyente y en su afán por agradecer a Dios por el don que le otorgó, ha dedicado una etapa de su quehacer artístico a rendir un homenaje a los niños.  Dada su bonhomía, ha donado varios murales al Hospital Infantil Federico Gómez de la Ciudad de México, al Hospital Infantil Universitario Doctor José Eleuterio González, de la ciudad de Monterrey, Nuevo León y al CRIT Tlalnepantla, al colegio Christel House de México y al DIF, delegación Parral, Chihuahua.

Y como anécdota, cuando el maestro Rufino Tamayo, vio algunas de las primeras obras de David, comentó: “a este joven pintor que recién aparece en el difícil mundo del arte, le auguro, tanto por sus facultades como por su trabajo constante, que llegará a alcanzar el nivel que su capacidad e intuición creativa merecen, además, lo considero el mejor colorista de América Latina”.

David Correa, quien ha aprendido a expresarse a través de sus pinturas, por derecho propio se ha colocado entre los talentos plásticos de su era. Su obra se encuentra en importantes colecciones, tanto públicas como privadas.