Ciudad de México 17 de agosto de 2026.- Aún cuando en la temporada de regreso a clases se espera una derrama económica de 5 mil 870 millones de pesos en la Ciudad de México, 6.3% mayor con relación al mismo periodo del año pasado, la entrada masiva de útiles escolares de origen chino, sin certificación de calidad, provocará pérdidas estimadas entre 30 y 50 por ciento para el comercio formal, particularmente en corredores tradicionales como el Centro Histórico.
De acuerdo a estimaciones y reportes recibidos por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México, en calles emblemáticas de papelerías, como Mesones, los locatarios registran reducciones de hasta 50% en sus ingresos de temporada, mientras empresas mexicanas con décadas de operación han sido desplazadas por nuevos establecimientos dedicados a almacenar y vender mercancía de origen asiático.
Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente del organismo empresarial, destacó que el impacto también se refleja en el gasto familiar. Aunque los padres de familia adquieren artículos hasta 70% más baratos, la Profeco advierte que el desembolso termina siendo doble, pues los útiles de baja calidad se rompen o se secan rápidamente, obligando a las familias a reponerlos con marcas originales.
“Algunos comerciantes afiliados a la Cámara nos comentan que varios fabricantes nacionales han dejado de producir determinados artículos, debido a esa competencia desleal. Esto complica la permanencia de productos hechos en México dentro del Centro Histórico”, subrayó el presidente de Canaco CDMX.
El líder empresarial señaló que las familias capitalinas realizarán un gasto promedio de entre $2,782 y $4,550 pesos por cada alumno. Además, indicó que el retorno a las aulas de un millón 290 mil alumnos de educación básica activará de forma directa las ventas de más de 35 mil unidades económicas, incluidas las micro, pequeñas y grandes empresas de la Ciudad de México.
Ante este escenario, la Canaco CDMX hace un llamado a los padres de familia para que planeen sus compras con anticipación y adquieran productos en los comercios legalmente establecidos.
Comprar en el sector formal garantiza la calidad de los materiales escolares, protege la economía familiar mediante la validación de garantías y apoya directamente el empleo formal en nuestra ciudad.