Por Juan José Campos Olvera*
En noviembre de 2025, se publicó una reforma a la Ley Aduanera de México, que empezará a aplicarse desde el 1 de enero de 2026. Esta reforma tiene como objetivos principales modernizar el sistema aduanero, fortalecer el control fiscal y frenar prácticas como el contrabando y la evasión de impuestos.
¿Qué cambios trae la reforma?
Los puntos más importantes de la reforma son:
1. Modernización digital
Se obliga a usar un expediente electrónico para los pedimentos, con comprobantes digitales (CFDI, facturas, etc.).
Habrá trazabilidad en tiempo real de mercancías en recintos fiscalizados: videovigilancia, monitoreo, control electrónico de inventarios.
2. Responsabilidad más estricta para los agentes aduanales
- Se elimina el “carácter vitalicio” de las patentes de agente aduanal: ahora caducan cada 20 años, con certificaciones cada 3 años.
- Se crea un Consejo Aduanero, encargado de otorgar, suspender o cancelar patentes, y de supervisar el desempeño de los agentes.
3. Sanciones más duras y fiscalización fuerte
- Se definen con más claridad los supuestos de infracción en materia aduanera.
- Los recintos fiscalizados estratégicos (espacios aduaneros privados muy usados para manufactura o almacenamiento) tendrán reglas más estrictas y sanciones más severas si se usan para introducir mercancías sin cumplir obligaciones.
4. Mayor coordinación institucional
- La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) recibirán más facultades.
- Se podrán hacer convenios con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones para mejorar el análisis de datos y los procedimientos electrónicos.
5. Objetivo fiscal claro
La reforma busca cerrar el “boquete” fiscal por contrabando y evasión: hay una apuesta fuerte por usar aduanas como mecanismo de recaudación.
Se endurecen mecanismos para combatir la “subvaluación” eso es cuando se declara un valor menor al real para pagar menos impuestos
Ventajas de la reforma
1. Mayor recaudación y control fiscal
Con una fiscalización más rigurosa y más obligaciones documentales, el estado podría cobrar más impuestos correctamente y evitar pérdidas por contrabando o evasión. Esto puede traducirse en más recursos para servicios públicos.
2. Transparencia y profesionalización
La creación del Consejo Aduanero y la renovación de patentes busca asegurar que los agentes aduanales sean más profesionales, tengan estándares altos y sean evaluados periódicamente.
Además, el expediente digital facilita que toda la documentación esté en línea, lo que reduce el “papel” y la opacidad.
3. Seguridad y trazabilidad
El monitoreo de mercancías en tiempo real, con video y sistemas digitales, reduce el riesgo de que mercancías entren o salgan sin control. Esto puede ayudar a combatir el contrabando y a mejorar la seguridad aduanera.
4. Adaptación al comercio moderno
Al digitalizar los procesos, se alinea mejor la aduana mexicana con prácticas internacionales modernas, lo que puede facilitar el comercio exterior y hacerlo más eficiente.
Desventajas y riesgos
1. Costos elevados para las empresas
No todas las empresas tienen la capacidad tecnológica para adaptarse rápidamente a los nuevos requerimientos digitales. Implementar monitoreo, sistemas de inventario con trazabilidad, facturación digital, puede costar bastante.
Además, las auditorías internas podrían volverse más frecuentes, lo que implica más gasto operativo.
2. Responsabilidad más pesada para agentes aduanales
Con la eliminación de la exclusión de responsabilidad, los agentes aduanales podrían enfrentar sanciones muy duras si algo falla, incluso si no es totalmente su culpa.
Esto podría hacer que algunos agentes sean más reacios a operar, o que suban sus tarifas para cubrir riesgos.
3. Periodo de adaptación complicado
Aunque la entrada en vigor está programada para enero de 2026, muchos cambios requerirán tiempo para ponerse en marcha — desde capacitación hasta ajustes tecnológicos. Hay riesgo de que algunas empresas no estén listas a tiempo.
Además, la implementación de nuevos procesos puede generar “cuellos de botella” al principio.
4. Posible impacto en precios
Si los costos para importar suben (por más trámites, controles, sanciones), esos costos extra podrían trasladarse a los consumidores: productos importados podrían volverse más caros.
Así, hay el riesgo de una repercusión para la gente a la hora de comprar cosas que dependen del comercio exterior.
5. Mayor exposición legal
Al aumentar la fiscalización y documentar más cosas, las empresas que no cumplan perfectamente podrían enfrentarse a consecuencias legales más severas. Según expertos, las empresas IMMEX (maquiladoras) y otras bajo programas aduaneros tendrán nuevos retos.
También hay un riesgo de que el SAT aumente las auditorías penales o fiscales en casos de irregularidades documentales.
Conclusión:
En resumen, la reforma a la Ley Aduanera en México busca ser un punto de inflexión en cómo funcionan las aduanas del país: más control, más digitalización, y un sistema más transparente. Si todo sale bien, podría aumentar la recaudación, reducir el contrabando y profesionalizar a los agentes aduanales.
Sin embargo, no es un cambio sin costos ni riesgos, las empresas tendrán que adaptarse para no quedarse fuera, y existe el riesgo de que esos costos adicionales se vean reflejados en los precios o dificulten la operación.
Los agentes aduanales y algunos actores de la operación asumirán más responsabilidad, sin embargo, también se deberá regularizar a la autoridad para que esta reforma funcione como lo prometen sus impulsores.
Será clave que las autoridades den apoyo en la transición (capacitación, plazos, recursos) y que las empresas se preparen con tiempo.
*Jefe de certificados de Origen Canaco