- La Cámara considera que México debe avanzar hacia una economía con mayor uso de medios de pago digitales, pero advierte que la transición debe ser gradual, incluyente y viable para los pequeños negocios.
- México mantiene una elevada dependencia del efectivo. Aproximadamente ocho de cada diez transacciones cotidianas se realizan todavía por esta vía.
Ciudad de México, 9 de septiembre de 2026. Siempre y cuando la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos no afecte a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (CANACO CDMX) manifiesta su respaldo al objetivo de avanzar hacia una mayor digitalización de los pagos en México, al considerar que representa una oportunidad para elevar la productividad, fortalecer la formalidad, mejorar la seguridad de las operaciones y ampliar el acceso de las MIPYMES a los servicios financieros y al crédito.
Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de Canaco CDMX, consideró que la discusión de la Leydebe partir de una premisa fundamental: “la digitalización de los pagos no debe convertirse en una carga adicional para los pequeños negocios, sino en una herramienta para hacerlos más productivos, competitivos y financieramente incluyentes”.
“Digitalizar los pagos debe significar mucho más que sustituir el efectivo por una terminal o una aplicación. Debe convertirse en una puerta de entrada al sistema financiero, al crédito y a una mayor productividad para las MIPYMES”, señaló la Presidencia de CANACO CDMX.
Por un lado, el líder empresarial reconoció como positivos los planteamientos orientados a ampliar la inclusión financiera y facilitar el acceso de las MIPYMES a servicios financieros; reducir los costos asociados a la aceptación de pagos electrónicos; promover el acceso al primer crédito bancario; elevar la seguridad de las operaciones y aprovechar infraestructura que ya existe en el país, como SPEI, CoDi y DiMo.
No obstante, el titular de la Cámara subraya que es indispensable que, durante el análisis, dictaminación y eventual aprobación de la legislación, los diputados y senadores incorporen la perspectiva de los millones de pequeños establecimientos que enfrentan condiciones muy distintas de acceso a tecnología, financiamiento y conectividad, así como el reconocimiento de que, en el caso de la Ciudad de México, buena parte del gran flujo de efectivo circulante en la economía local se encuentra en el comercio ilegal asiático, en especial el de productos chinos.
Para el presidente de Canaco CDMX, la reducción efectiva de las comisiones y costos de aceptación constituye uno de los puntos centrales de la discusión. “No será posible acelerar la transición digital si para un pequeño comercio aceptar pagos electrónicos representa un costo elevado, menos si las comisiones terminan reduciendo de manera significativa sus márgenes de operación” enfatizó.
Expresó que el objetivo no debe ser simplemente que México use menos efectivo; sino que la digitalización permita que más empresas puedan crecer, invertir, financiarse y competir
México debe aprovechar las mejores prácticas internacionales, pero también diseñar un modelo acorde con las características de su propia economía y, particularmente, de sus MIPYMES.
La Cámara plantea que el éxito de la nueva legislación debe evaluarse a partir de cinco factores:
1. Reducir realmente los costos para las MIPYMES. La digitalización debe generar beneficios económicos concretos para los establecimientos, mediante comisiones competitivas, transparencia en tarifas y condiciones que favorezcan la competencia entre proveedores.
2. Convertir la digitalización en acceso efectivo al crédito. La información generada por los pagos digitales debe contribuir, con pleno respeto a la privacidad y protección de datos, a construir historial financiero y facilitar el acceso de las MIPYMES al crédito productivo.
3. Reconocer las brechas digitales existentes. La adopción tecnológica presenta importantes diferencias entre sectores, regiones y tamaños de empresa. Las políticas públicas no deben diseñarse considerando únicamente la realidad de las empresas medianas y grandes.
4. Establecer una implementación gradual e incluyente. La transición debe evitar que pequeños comercios, consumidores vulnerables o establecimientos ubicados en zonas con limitada conectividad queden excluidos del mercado.
5. Acompañado por estímulos fiscales y financieros el proceso de digitalización: Hacerlo económicamente atractivo para los pequeños negocios migrar hacia medios de pago digitales, tales como deducciones fiscales o tratamientos preferenciales de ISR e IVA para micro y pequeñas empresas que acrediten avances significativos en la adopción de pagos digitales, siempre bajo reglas claras, sencillas y verificables.
El propósito debe ser que la digitalización sea para el pequeño comerciante una oportunidad para vender más, operar con mayor seguridad, reducir costos, acceder a financiamiento y crecer, y no como una obligación que incremente sus costos o complejidad administrativa.
Canaco CDMX respalda una economía menos dependiente del efectivo y con mayor inclusión financiera, pero considera que la digitalización sólo será exitosa si reduce costos, amplía el acceso al crédito, fortalece la seguridad y genera oportunidades reales para las MIPYMES.
Hace un llamado al Poder Legislativo para que el proceso de análisis y dictaminación de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos mantenga un diálogo abierto con el sector empresarial y, particularmente, con las MIPYMES, a fin de garantizar una transición gradual, competitiva, segura e incluyente. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México refrenda su disposición para participar en el análisis de la iniciativa y contribuir, desde la experiencia cotidiana del comercio, los servicios y el turismo, a construir una legislación que impulse la modernización de la economía mexicana.